La inteligencia artificial avanza a pasos agigantados y genera transformaciones profundas en la sociedad. En la última década, estas tecnologías de aprendizaje automático y procesamiento de lenguaje natural han pasado de ser herramientas emergentes a convertirse en elementos integrados en los dispositivos que usamos y en la vida cotidiana.
Por ello, las sociedades deben prepararse para los impactos que esta tecnología pueda tener en ámbitos como el empleo, la ética y responsabilidad, la seguridad y soberanía, y la transformación cultural.
Con ese objetivo, Oxford Insights, a través de su Government AI Readiness Index 2024, analizó las estrategias de los países latinoamericanos para posicionarse en la vanguardia de esta tecnología.
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La base de Flow es Veo, una plataforma capaz de generar escenas con alta calidad física y realismo visual, sin omitir detalles. Con el respaldo de Gemini, basta una descripción textual para obtener una interpretación audiovisual precisa.
Por su parte, Imagen se encarga de crear recursos visuales a partir de texto, permitiendo la generación de personajes, objetos y escenarios, e integrarlos en escenas previamente creadas.