El humo procedente de las decenas de incendios forestales que están arrasando las provincias canadienses de Columbia británica, Alberta, Saskatchewan, Manitoba y Ontario ha cruzado el Atlántico a través de un río atmosférico y ha llegado a Europa en los últimos días. Los pronósticos indican que habrá un mayor transporte esta semana. En España, esta humareda, que no es peligrosa ya que las partículas contaminantes se encuentran a mucha altura, afecta principalmente el oeste y suroeste de la Península, donde los cielos están turbios, enmarañados y con tonos rojizos similares a los de la calima. El fenómeno es más perceptible al amanecer y al atardecer.
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