Sumergirse en agua con hielo se ha convertido en una moda que puede cocinar riesgos a la salud. Desde famosos influencers y deportistas han utilizado por décadas los baldes de hielo para mejorar su estado de salud por sus altas competencias.
No obstante, esta tendencia ha traspasado los límites, amplificándose en redes sociales como una tendencia recreativa que podría representar situaciones adversas entre las personas que la realizan.
Liliana Rojas Muñoz, especialista en Terapéuticas Alternativas y docente de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas, advirtió en diálogo con La FM sobre los riesgos de la inmersión en hielo, una práctica que ha ganado popularidad.
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Entre los errores más frecuentes, mencionó no consultar al médico, no preparar al cuerpo progresivamente para el frío y exceder los tiempos de exposición. “Una inmersión superior a un minuto puede producir cambios celulares importantes”, advirtió.
También recomendó no realizar la práctica en solitario, evitar ingresar con la cabeza y estar atentos a señales como adormecimiento de extremidades, náuseas o mareo.
Recomendaciones para una práctica segura
La especialista enfatizó la necesidad de consultar con el médico antes de intentar esta práctica. Subrayó que no está indicada para personas con sistema inmunológico comprometido o enfermedades crónicas.
Sugirió realizar una adaptación progresiva al frío, comenzando con duchas de agua tibia, luego fría y finalmente helada. En cuanto al tiempo, recomendó no superar los 3 minutos de inmersión y aclaró que el orden adecuado para contrastes térmicos es primero el hielo y luego el sauna, nunca al revés.
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“Todo cambio térmico debe hacerse con responsabilidad y conocimiento del estado de salud personal”, concluyó.
La especialista insistió en que la responsabilidad médica y el criterio individual son fundamentales para evitar complicaciones.