El tema principal de discusión para el gobierno colombiano de cara al 2026 es el incremento del salario mínimo. El presidente Gustavo Petro ha expresado su intención de implementar “un buen decreto de elevación del salario mínimo”, y el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, ha clarificado la postura gubernamental al respecto.
La negociación del salario mínimo se lleva a cabo en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. Esta comisión incluye la participación de empresarios, sindicatos y el Gobierno. Si no se llega a un acuerdo entre estas partes, la Constitución faculta al Presidente para fijar el aumento por decreto, como ya ha sucedido en el pasado. La mesa de concertación ya ha sido reactivada, con el análisis de cifras y la presencia de expertos.
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Tradicionalmente, la decisión final sobre el aumento del salario mínimo se suele conocer en diciembre, después del “pulso” entre las centrales obreras y los gremios empresariales. En caso de no haber un acuerdo, el Gobierno estará habilitado para expedir el decreto que establezca el aumento del salario mínimo para el 2026.
Según el ministro Sanguino, el Gobierno ha impulsado incrementos salariales por encima de la inflación, lo que ha contribuido a mejorar la capacidad adquisitiva de los trabajadores. Además, estos incrementos se vinculan con una disminución del desempleo (8,8%, el más bajo desde antes de la pandemia) y el mantenimiento de una inflación controlada, alrededor del 5%.