El martes 30 de septiembre, la Junta Directiva del Banco de la República tomó la decisión de mantener la tasa de intervención en 9,25%, debido a factores como la inflación, que se situó en 5,1%, y a la inflación básica sin alimentos ni regulados, que se situó en 4,8%.
Estos pronósticos sugieren para la junta que llegar a la meta del 3% será más complicado de lo que se tenía previsto. De hecho, la mayoría de encuestas apuntan a que la inflación cerraría el año en alrededor del 5%.
Le puede interesar:
El aumento del salario mínimo genera posiciones encontradas en el país. El presidente de la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco), Jaime Cabal, advierte que “un incremento desmedido e irresponsable del salario mínimo, sumado a una reforma laboral nefasta e inoportuna, tendría efectos devastadores sobre los precios y la inflación, y en el mediano plazo también sobre el empleo”.
Pero el ministro Ávila respalda la propuesta de un alza sustancial planteada por el presidente Petro y afirma que “los aumentos elevados del salario mínimo no tuvieron efectos negativos sobre el empleo ni sobre la inflación”.