Hacer apuestas sobre fútbol con los compañeros de trabajo, no es algo inusual; incluso, es más común de lo que se cree. Se suelen hacer en eventos grandes como Copas Américas o Mundiales de Fútbol. Estas actividades, para muchos empleados, son un momento de integración, pero lo que no saben es que, aunque parezca inofensivo, puede tener consecuencias legales.
¿Por qué se prohíbe la recolecta de dinero para rifas y demás?
Según el Código Sustantivo del Trabajo, en el artículo 60, se consagra la prohibición a “hacer colectas, rifas y suscripciones o cualquier clase de propaganda en los lugares de trabajo”. Esto puede ser causal de despido, siendo un motivo justificado.
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Si la empresa accede, puede incurrir en faltas graves que pueden llevar a acciones legales. Es importante aclarar que fuera de la oficina no está prohibido y lo pueden realizar libremente, siempre y cuando no sea en las instalaciones de la compañía.
¿Por qué se prohíben estas actividades?
La prohibición no busca únicamente restringir el esparcimiento de los trabajadores. Su propósito es mantener el orden, la disciplina y la concentración dentro del espacio laboral. Actividades como colectas, rifas y pollas pueden provocar distracciones, conflictos entre colegas, problemas en la administración del dinero o situaciones de acoso o presión para participar.
Desde el punto de vista legal, estas actividades pueden ser consideradas una forma de juego de azar no autorizado. En Colombia, la Ley 643 de 2001 regula los juegos de suerte y azar y establece que su explotación corresponde exclusivamente al Estado. Solo los operadores autorizados por Coljuegos, la entidad encargada de la regulación, están habilitados para organizar este tipo de actividades. Por lo tanto, las pollas futboleras que se realicen sin esta autorización se consideran ilegales, especialmente si se llevan a cabo en espacios públicos o laborales.