Mateo Ávila Silva, investigador de la Universidad Nacional, aseguró en entrevista con La FM que la contaminación auditiva afecta a la mayoría de los habitantes de Bogotá, y que el silencio se ha convertido en un privilegio al alcance de pocos.
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¿Cuáles son las zonas más afectadas y por qué el silencio es un privilegio?
Según la investigación, las localidades más afectadas son Bosa, Kennedy, Tunjuelito y Ciudad Bolívar, especialmente en el sur y suroriente de la ciudad. Estos sectores concentran altos niveles de ruido y condiciones sociales que agravan el impacto del problema. “En estas zonas hay una mezcla de usos del suelo que genera una actividad mucho más ruidosa”, explicó el sociólogo.
El estudio asocia la contaminación sonora con factores como la densidad poblacional, el diseño urbano y los índices de pobreza multidimensional. Ávila sostuvo que el fenómeno del ruido debe analizarse como un problema social, no solo ambiental, porque afecta de forma estructural la vida cotidiana de las personas.
Al referirse a las causas del exceso de ruido, el investigador señaló que existen normas que prohíben conductas como la modificación de motocicletas o el perifoneo en vía pública. “Las herramientas legales existen, pero lo más importante es reconocer que el silencio es un derecho”, subrayó.
En cuanto a las consecuencias, Ávila destacó los efectos sobre la salud y la convivencia. “Vivir en un lugar con altos niveles sonoros se relaciona con enfermedades de estrés, problemas cardiovasculares y trastornos del sueño”, dijo. Además, reveló que “el ruido es el segundo motivo por el que más llaman a la línea 123”, solo superado por las riñas.
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Finalmente, el investigador explicó que el silencio se ha vuelto un privilegio porque solo algunos sectores del nororiente de Bogotá, como Chapinero Alto y Usaquén, mantienen niveles bajos de ruido. “Son zonas de baja densidad y con menores índices de pobreza multidimensional”, señaló. En contraste, la mayoría de los ciudadanos enfrenta el ruido de manera estructural y sin opciones para escapar de él.