Casi cuatro años después de que los representantes de 175 países aprobaran en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA, sus siglas en inglés) la creación del primer tratado global contra la contaminación por plástico este acuerdo está en el limbo. El documento debería haberse rematado en 2024 para abrirse a la ratificación de los Estados este 2025. Pero las negociaciones se tuvieron que suspender sin acuerdo en agosto en una reunión en Ginebra. La de la ciudad suiza fue la sexta ronda de encuentros oficiales para elaborar el texto, al que se le suman un sinfín de contactos informales. Tras el fracaso del verano, no hay fecha para retomar estas complicadas negociaciones para hacer frente a una contaminación que avanza galopante y golpea la salud global.
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