La minería se transforma: abren menos yacimientos, pero se dispara la explotación de los antiguos

La batalla por reabrir la mina de Aznalcóllar, en Sevilla, no es una excepción. Cerrada desde 1998, cuando la rotura de su balsa de residuos vertió toneladas de lodos tóxicos en los ríos Agrio y Guadiamar, la explotación volvió al centro del debate el verano pasado, con el inicio de una fase de preapertura que se prolongará durante tres años. El caso andaluz forma parte de una tendencia global: la expansión o reapertura de minas ya existentes para responder a la creciente demanda de minerales. Así lo señala un estudio publicado este jueves en la revista One Earth. La investigación identifica 366 minas en todo el mundo que están siendo ampliadas o reactivadas, principalmente de cobre, oro y mineral de hierro. Según la investigación, el 78% supera varios umbrales de alto riesgo social y ambiental.

Seguir leyendo