Los fuegos devastadores que han arrasado miles de hectáreas en Ávila y Madrid han tiznado el escenario festivo que se planteaba para ver el eclipse: municipios y comunidades contienen la respiración al multiplicarse el riesgo de que se produzcan incendios el miércoles, cuando millones de personas subirán al monte, se congregarán en las sierras o abrirán sus bocadillos en miradores para presenciar el eclipse total de sol. Porque la mayor parte de España estará en nivel de riesgo muy alto o extremo de incendios, según el índice de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), y las zonas rurales serán la platea ideal desde donde, sobre las 20.30, se observará el evento astronómico. El comportamiento del público va a ser determinante para la seguridad kilómetros a la redonda. Las comunidades que atraerán a más visitantes han prohibido accesos a áreas protegidas y pistas forestales, e incluso varias han dictado medidas extraordinarias para intentar evitar tragedias.
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