Cuando los planes contra la extinción funcionan: el ejemplo del lince, el búfalo, el kakapo y la ballena jorobada

Pasar de 94 individuos a más de 2.000, como ha ocurrido con el lince ibérico, no es cuestión de suerte; tampoco que el bisonte europeo, cazado hasta su extinción a principios del siglo XX, vague ahora por zonas de Europa del Este o que las ballenas jorobadas y azules, que casi desaparecen por la caza, y el kakapo, un loro no volador de Nueva Zelanda, estén resurgiendo. Detrás de estas historias de éxito aparecen programas de recuperación específicos que han logrado sacar a los animales del pozo en el que se extinguían.

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