Desde el 1 de julio de 2025, la reforma pensional en Colombia transformará el ahorro para la vejez de millones de trabajadores. Promovida por el Gobierno de Gustavo Petro, esta iniciativa busca ampliar la cobertura y reducir las desigualdades del sistema actual, ofreciendo nuevas oportunidades a quienes no han cumplido con los requisitos tradicionales para jubilarse.
El esquema se dividirá en cuatro pilares: semicontributivo, contributivo, solidario y de ahorro voluntario. Una de las modificaciones más relevantes es que todos los trabajadores formales cotizarán en Colpensiones, mientras que aquellos con ingresos superiores a 2.3 salarios mínimos ($3.274.050) destinarán el excedente a fondos privados. Con esto, el Gobierno busca fortalecer el sistema público y eliminar la competencia con las AFP.
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El impacto de esta medida genera diversas expectativas entre los cotizantes, ya que puede representar una oportunidad para mejorar las condiciones de su retiro. No obstante, el proceso requiere un análisis detallado para evaluar la conveniencia del cambio, considerando factores como el monto ahorrado, las proyecciones de rentabilidad y las condiciones de cada régimen. Con este ajuste, el Gobierno busca ofrecer mayor flexibilidad y protección a los futuros pensionados, promoviendo decisiones responsables en materia de seguridad social.
Personas que recibirán hasta $150.000 extra en su bono pensional
En los últimos días, Valora Analitik informó que a partir de mitad de año, miles de jubilados en Colombia verán un aumento en su bono pensional. Este ajuste, aprobado dentro de la reforma al sistema de pensiones, busca mejorar las condiciones económicas de quienes dependen de esta ayuda mensual.
Actualmente, el bono es de $80.000 para pensionados menores de 80 años y de $225.000 para quienes superan esa edad. En Bogotá, un acuerdo con la Alcaldía permite a los primeros recibir $130.000, pero la nueva normativa unificará los pagos y beneficiará a más personas.
Desde junio, quienes tengan 60 años o más recibirán $225.000 mensuales, lo que representa un incremento de hasta $150.000 para algunos grupos. Esta medida busca reducir la desigualdad y garantizar una mejor calidad de vida a los adultos mayores en el país.