La elección de León XIV como el primer papa nacido en Estados Unidos ha generado preguntas legales poco comunes. Robert Prevost, nacido en Chicago en 1955 y actual líder de la Iglesia católica, tiene ciudadanía estadounidense y peruana. Al convertirse en el jefe del Estado del Vaticano —considerado una nación independiente desde 1929— se plantea si puede conservar su nacionalidad estadounidense al ejercer como jefe de un gobierno extranjero.
La agencia AP explica que la legislación estadounidense no establece una pérdida automática de ciudadanía para quienes trabajen o lideren gobiernos en el extranjero. No obstante, el Departamento de Estado de EE.UU. indica que puede “revisar activamente” el estatus de quienes se desempeñen como jefe de Estado, jefe de gobierno o ministro de relaciones exteriores en otro país.
Este tipo de situaciones plantea preguntas de derecho internacional, especialmente sobre el alcance de la inmunidad diplomática que puede tener un ciudadano estadounidense en el extranjero. Consultado por la Associated Press, el Departamento de Estado evitó comentar el estatus migratorio de individuos en particular.
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En África, Mohamed Abdullahi Mohamed fue presidente de Somalia entre 2017 y 2022. Había emigrado a Estados Unidos en 1985 y adquirido la ciudadanía en los años 90. Dos años después de asumir la presidencia somalí, renunció formalmente a su nacionalidad estadounidense.
Otro ejemplo es el de Valdas Adamkus, presidente de Lituania entre 1998 y 2003. Tras huir de la ocupación soviética y establecerse en EE.UU., Adamkus se convirtió en ciudadano estadounidense. Luego de ser elegido mandatario lituano, entregó su pasaporte estadounidense.