Esta es la FRECUENCIA ideal para CAMBIAR SÁBANAS

Entre las actividades cotidianas del hogar, el cambio de sábanas suele ocupar un lugar secundario. A diferencia de tareas como lavar la ropa, trapear el piso o limpiar la cocina, esta práctica no siempre tiene una periodicidad fija. Sin embargo, especialistas en descanso y salud advierten que postergar el lavado de la ropa de cama puede tener consecuencias para el bienestar físico y mental.

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sabanasRopa de cama en habitaciones de uso ocasional

Las camas de uso esporádico, como las de huéspedes o habitaciones de visita, no requieren la misma frecuencia de lavado. En estos casos, una limpieza mensual puede ser suficiente, siempre y cuando las sábanas se mantengan almacenadas en condiciones secas y protegidas del polvo.

Cómo lavar y secar correctamente las sábanas

El especialista recomienda separar las sábanas por color y tipo de tejido antes de lavarlas. Para algodón o mezclas, un ciclo suave es suficiente. Si se busca eliminar bacterias después de una enfermedad, se debe utilizar agua caliente (60 °C o más). Para tejidos delicados o de color, se sugiere agua templada, y el agua fría solo es apropiada para materiales como seda o bambú.

Durante el secado, se aconseja usar temperaturas bajas o medias, ya que el calor excesivo puede dañar las fibras. Una vez limpias y secas, las sábanas deben almacenarse en espacios ventilados y libres de humedad. Alternar entre distintos juegos también contribuye a prolongar su vida útil.

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Dormir en sábanas limpias mejora el bienestar

Domenech concluye que establecer una rutina regular de lavado de sábanas no solo favorece la higiene, sino que también mejora el bienestar general, facilita un sueño más reparador y previene molestias comunes. Cambiar las sábanas con la frecuencia adecuada puede ser un ajuste sencillo con efectos positivos en la salud diaria.