CARROS en REMATE desde $11 MILLONES en Colombia: pasos para participar

Los remates son una práctica común en Colombia. Hay varias entidades que ofrecen este servicio, con el fin de no perder dinero. Estos son muy comunes en la DIAN e incluso en algunos bancos, como en este caso, el del Banco Popular. Una de las plataformas conocidas de la entidad es El Martillo, donde realizan diferentes tipos de remates.

Para el catálogo de septiembre de 2025, se incluyeron varios vehículos, que comienzan desde los $11.000 millones.

Leer más:

Revisión de condiciones

Antes de ofertar, se debe examinar la información del lote: estado del vehículo, año, color, ubicación y observaciones señaladas. Los bienes se entregan en su estado actual y no cuentan con garantía de reparaciones.

Asociación del depósito

En la sala virtual de subastas, el usuario selecciona el lote de interés y vincula el depósito para habilitar su participación.

Presentación de la oferta

El sistema admite únicamente montos superiores al valor base o a la última oferta registrada, respetando siempre el incremento mínimo fijado por la plataforma.

La inscripción está abierta a personas naturales o jurídicas que sean mayores de edad.Requisitos para participar en los remates de El Martillo

Para intervenir en las subastas virtuales de El Martillo se deben cumplir condiciones definidas por la plataforma.

En primer lugar, el interesado debe registrarse en el portal oficial www.elmartillo.com.co.

La inscripción está abierta a personas naturales o jurídicas que sean mayores de edad.

Le puede interesar: SuperSalud defiende intervención de la Nueva EPS y asegura que la entidad no está en deterioro

Adicionalmente, es indispensable contar con una cuenta bancaria en Colombia, ya sea corriente o de ahorros, habilitada para pagos electrónicos a través de PSE, con la excepción del Banco de la República.

Otro paso requerido es la constitución de un depósito virtual. El monto corresponde al 20 % o más del valor base del lote por el cual se desea ofertar. Este depósito no constituye un pago previo por el vehículo, sino una garantía de seriedad de la propuesta. Si el participante no resulta adjudicatario, el dinero es devuelto en su totalidad.