CINCO ideas de CENA FÁCILES de hacer: TODOS los ingredientes los tiene en casa

En la alimentación, cenar bien es muy importante, ya que es la última comida del día antes de irse a dormir. Especialistas en nutrición recomiendan no hacer preparaciones altas en calorías o que sean difíciles de digerir en la noche, ya que pueden afectar el sueño. Existen varias opciones de alimentos ligeros que aportan nutrientes suficientes y al mismo tiempo resultan fáciles para el sistema digestivo.

Cinco alimentos fáciles de digerir para cenar

Pescados y mariscos que aportan proteína limpia

El pescado blanco como el bacalao, tilapia o mero contiene poca grasa y es proteína de alta calidad. Según WebMD, opciones como tilapia, bacalao y haddock aportan proteína con bajo contenido calórico.

El salmón se encuentra entre los pescados saludables. Es una gran fuente de ácidos grasos omega-3, importantes para la salud cardiovascular y cerebral.

Leer más:

Frutas frescas y nueces como colación ligera o complemento

Frutas como bayas, rodajas de manzana o pera, acompañadas de un puñado pequeño de nueces, aportan micronutrientes, fibra y grasas saludables en cantidad moderada. Sirven para terminar la cena o sustituir postres pesados.

Las nueces ofrecen grasas que favorecen la saciedad, y la fruta aporta agua y fibra, lo que ayuda a no elevar demasiado la carga digestiva al acostarse.

Huevos y lácteos bajos en grasa como alternativas proteicas suaves

Los huevos son una proteína completa y fáciles de preparar. Se pueden combinar con verduras al vapor o en una tortilla ligera, lo cual los convierte en una opción que no forza la digestión.

El yogur griego bajo en grasa aporta proteína y probióticos, lo que puede favorecer la digestión nocturna. Incluirlo solo o con fruta moderada permite una cena funcional sin excesos.

También se aconseja mantener hidratación adecuada y evitar bebidas con cafeína o con alto contenido de azúcar en la noche

Los especialistas señalan que, además de escoger alimentos ligeros, es importante controlar la cantidad y el horario de la cena. Se recomienda consumir la última comida al menos dos o tres horas antes de dormir, para permitir que el organismo realice la digestión sin dificultad. También se aconseja mantener hidratación adecuada y evitar bebidas con cafeína o con alto contenido de azúcar en la noche. La clave, según nutricionistas, está en lograr un equilibrio entre proteínas, carbohidratos y grasas saludables, de modo que el cuerpo reciba energía suficiente sin generar sensación de pesadez al descansar.