En entrevista con Siembre Contigo de La FM, Lino Restrepo, consejero de adicciones y codependencia, explicó cómo identificar esta conducta y cuáles son las señales más frecuentes para reconocerla en la vida cotidiana.
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La tercera señal es convertir los problemas ajenos en propios. Según explicó, “el codependiente se alimenta de la emoción del otro y termina luchando por resolver lo que no le corresponde”.
La cuarta clave es la infantilización. Restrepo señaló que muchas veces se impide que la otra persona asuma las consecuencias de sus actos. “Yo te resuelvo, yo te pago la deuda. Eso hace daño porque le corta las alas y le roba la posibilidad de aprender a resolver sus problemas”.
La quinta señal es el vacío que se genera cuando la otra persona entra en recuperación. “Al codependiente el adicto no le sirve recuperado porque pierde su razón de ser. Aunque verbalice que quiere la recuperación, cuando esta ocurre se siente sin piso”.
En cuanto a los factores que predisponen a la codependencia, Restrepo mencionó que una baja autoestima y la necesidad constante de validación externa facilitan la aparición de estas dinámicas. “Cuando el autoconcepto es pobre, se depende de que el otro me valide o de ser necesario para él o para ella”.
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Finalmente, el consejero insistió en que el primer paso para enfrentar este comportamiento es reconocerlo. “Mientras se permanezca en la negación no hay sanación posible. El principio de la recuperación es la aceptación”.