No todo el mundo tiene la posibilidad de acceder a una vivienda propia. Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida, en 2024 solo el 36% de los colombianos tenía una vivienda propia pagada.
Este bajo porcentaje puede deberse a varios factores, principalmente económicos. En ese año, el ingreso mensual promedio de los colombianos era de $1,4 millones, de acuerdo con Asofondos; es decir, apenas un poco por encima del salario mínimo, que en ese entonces era de $1,3 millones.
Le puede interesar:
Condiciones para crédito hipotecario que no cambiaron
A pesar del cambio en la cuota para pagar el crédito, otros aspectos fundamentales de los créditos hipotecarios y el leasing habitacional se mantienen sin cambios, garantizando la estabilidad y predictibilidad del sistema financiero:
• Porcentaje máximo de financiación: Los bancos seguirán prestando un máximo del:
◦ 70% del valor del inmueble para créditos hipotecarios de vivienda general (NO VIS).
◦ 80% del valor del inmueble para créditos hipotecarios de Vivienda de Interés Social (VIS).
• Financiación en leasing habitacional: Se mantiene en un máximo del 80% del valor del inmueble.
• Seguros obligatorios: Sigue siendo un requisito indispensable la contratación de seguros contra incendios, terremotos y otras calamidades para proteger tanto al deudor como a la entidad financiera.
Comprendidos estos detalles, podemos elevar la perspectiva para analizar el impacto general del decreto en el panorama nacional.