La NASA ha lanzado una advertencia pues informó que el asteroide 2025 TC pasará cerca de la Tierra este 3 de octubre de 2025. Es una roca de 13 metros de diámetro que viaja a más de 58.000 km por hora. Sin embargo, según la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, este paso no representa riesgo porque estará a 85.500 km, es decir, un cuarto de la distancia de la Luna.
La NASA suele monitorear estos eventos para comprender mejor los objetos cercanos a la Tierra. Los científicos estudian su composición, trayectorias y posibles pasos futuros para determinar si son peligrosos o no.
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¿Por qué se estudian los asteroides pequeños?
Los astrónomos no limitan su interés a los grandes cuerpos espaciales. También analizan asteroides de tamaño reducido por razones de ciencia y prevención.

Variaciones en la órbita. Aunque mínimas, las fuerzas que actúan sobre un asteroide pueden modificar su trayectoria con el tiempo. Una interacción con un planeta o con el Sol basta para desviar su camino.
Datos para la investigación. Observar estos objetos permite conocer sus dimensiones, composición, nivel de reflectividad y velocidad. Con esa información se caracteriza la población de cuerpos cercanos a la Tierra y se proyecta su evolución.
Defensa planetaria. El seguimiento permanente constituye la base para diseñar estrategias de protección en caso de que alguno represente un riesgo futuro.
Cooperación internacional. El monitoreo no depende de un solo país. Se requiere una red de observatorios y acuerdos entre agencias, lo que fortalece la capacidad de respuesta y amplía el conocimiento científico global.