Cuando una persona fallece, su pensión puede ser heredada dependiendo del régimen pensional al que pertenecía.
Esta prestación económica se conoce como pensión de sobrevivencia, que busca garantizar la estabilidad económica suficiente para asegurar la subsistencia de los familiares.
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Así se calcula la pensión de sobrevivencia
Si la persona fallecida ya recibía una pensión, el beneficiario obtendrá el valor total de la mesada que percibía el titular. En caso de que el afiliado haya muerto sin haberse jubilado, el monto se calculará con base en el ingreso base de liquidación (IBL), que corresponde al promedio de los salarios sobre los cuales cotizó durante los últimos diez años.
De acuerdo con la normativa, la pensión de sobreviviente no puede ser inferior al salario mínimo mensual vigente, ni superior al 75% del IBL. El monto final se determina aplicando una tasa de reemplazo que parte del 45% y aumenta en un 2% por cada 50 semanas cotizadas adicionales a las primeras 500.