El kéfir es una bebida fermentada de origen natural que se obtiene al mezclar leche con nódulos o búlgaros, pequeñas masas gelatinosas formadas por levaduras y bacterias beneficiosas. Estas transforman los azúcares de la leche en ácido láctico, dióxido de carbono y compuestos que le dan su sabor característico.
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Cómo fermentar la leche con búlgaros activos
- Coloque 10 a 50 g de búlgaros activos en un tarro de vidrio.
- Añada 1 litro de leche entera a temperatura ambiente.
- Cubra con la tela o tapa de plástico y deje fermentar 24 horas en un lugar cálido y seco.
- Cuando aparezcan burbujas, el kéfir estará listo.
- Cuele el contenido con un colador de plástico y guarde la bebida en el refrigerador.
El kéfir puede conservarse varios días, siempre refrigerado. Los búlgaros deben enjuagarse con agua templada antes de volver a usarse o guardarse.
Pasos resumidos para no dañar los búlgaros
Activación:
- Hidratar los búlgaros con leche y fermentar 48 horas.
- Repetir hasta que la leche se convierta en kéfir.
Fermentación:
- Mezclar búlgaros activos con leche fresca.
- Fermentar 24 horas, colar y refrigerar.
Cuidado:
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- No usar utensilios metálicos.
- Mantener siempre en ambiente cálido, seco y protegido de la luz.
- Enjuagar los búlgaros con agua templada antes de reutilizarlos.