El Ayuntamiento de Coria del Río ha ordenado a la propietaria de la gasolinera responsable de la emisión de los gases tóxicos que los 4.000 vecinos de la barriada Guadalquivir, de ese municipio sevillano, llevan respirando desde hace 20 años, que presente un nuevo proyecto de descontaminación de los suelos. Esta decisión llega después de casi un lustro de vaivenes judiciales y administrativos en los que la asociación de vecinos afectados no ha cejado en alertar sobre la insoportable angustia que supone vivir sometidos 24 horas a un aire irrespirable que conlleva graves afecciones para su salud. “Nos están dejando morir, no contamos para nada ni para nadie”, se lamenta Rogelia Gómez, su presidenta.
Seguir leyendo