La ciudad amazónica de Belém encara desde este lunes la recta final de la cumbre del clima anual, la COP30, que se celebra bajo el paraguas de la ONU. A partir de este momento los ministros de algunos de los cerca de 200 países que suelen participar en estas negociaciones empezarán a tomar el mando de las discusiones en esta ciudad brasileña. Entre el lunes y el martes está previsto que intervengan en el plenario de la conferencia los representantes de alrededor de 150 países, la mayoría ministros.
Seguir leyendo