Francia ha registrado un aumento de la mortalidad en los últimos días, en concreto 1.000 fallecidos más, que las autoridades sanitarias atribuyen a la ola de calor que ha abrasado el país la última semana y que comenzó a remitir el sábado. Según las cifras de Santé Publique France, la agencia nacional de salud, el martes día 23 se registraron 1.200 fallecidos y los dos días siguientes, el 24 y el 25 de junio, las jornadas más calurosas desde que hay registros, fueron 1.400 diarios, frente a los 1.000 de media durante los meses de abril y mayo. Es decir, en solo tres días ha habido un millar de decesos más de lo normal. Aún no están disponibles las cifras del viernes, cuando más de la mitad del país estaba aún en alerta máxima por las altas temperaturas.
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