España integra el grupo de países de la UE que no quieren bajo ningún concepto que se suspenda o desmantele el sistema que penaliza las emisiones de dióxido de carbono. No obstante, sí que pide que se tenga en cuenta las especificidades propias del sector cerámico, una industria que en estos momentos no tiene alternativas a la emisión de CO₂. Y lo hace a través de una carta que ha enviado la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, a la Comisión Europea, que este viernes presentará la revisión del sistema a que obliga la propia norma.
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