Vivió más de 30 años en la ciudad, regresó a las montañas de Perú y crió a casi 200 animales a más de 4.000 metros de altura: ‘Mi hija es mi motor’

Alfonso comenzó con cinco cabras y construyó su propio rebaño. Hoy vive en una pequeña casa de piedra y paja, acompañado por diez perros.