Los hermanos Cristóbal, Jesús y David Romero llevan toda su vida pastoreando los montes de Sierra Mágina, en Jaén, pero tienen claro que cuando les llegue su jubilación dirán adiós a su explotación ganadera de 1.500 cabras y ovejas que heredaron de sus antepasados. “Esto es un trabajo de subsistencia, pero ¿cómo vamos a seguir adelante si nos recortaron las ayudas europeas casi un 50% y cada vez nos ponen más trabas?”, comenta, abatido y desmotivado, Cristóbal, el mayor de los hermanos, de 63 años.
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