España es una potencia hídrica, con alrededor de 2.500 presas, de las que 1.300 se consideran grandes y, de ellas, 375 son de titularidad estatal. Sin embargo, la situación de estas últimas tiene riesgos: un tercio (112) necesita refuerzos estructurales urgentes, el 65% necesita renovar o sustituir sus sistemas de auscultación y vigilancia, un 50% debe rehabilitar los desagües de fondo, y tres de cada cuatro no cuentan con planes de emergencia. Este es el análisis que hace la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos a partir de los datos del Estado, frente a lo que pide aumentar la inversión en estas infraestructuras y crear un Consejo de Seguridad de las Presas independiente.
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