Las noches tropicales —aquellas en las que la temperatura no baja de 20 grados— y las tórridas —en las que ni siquiera caen de los 25— se extienden por España y una parte considerable de la Europa occidental a medida que el cambio climático impulsa los eventos extremos como las olas de calor de este verano. Y esto no solo causa incomodidad, porque la falta de sueño está ligada a problemas físicos y mentales, como un peor rendimiento cognitivo, menor productividad, problemas cardiovasculares, depresión o ira.
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