La aparición de hasta 62 gansos muertos en la laguna del Parque del Tamarguillo de Sevilla ha puesto en alerta al Ayuntamiento, que ha cerrado el recinto, de unas 100 hectáreas, por precaución, y ha enviado muestras tanto de las aves como del agua a diferentes laboratorios para, junto a las necropsias de las aves, poder confirmar la causa que ha provocado estos fallecimientos de manera tan súbita. Esta sucesión anómala de decesos también ha puesto el foco sobre el mantenimiento y el control que el consistorio realiza sobre los parques y jardines urbanos y la fauna que en ellos habita. “Llevamos tiempo advirtiendo de la falta de conservación y de vigilancia de este y de otros parques de la ciudad”, recalca Ricardo Molinero, presidente de la Asociación para la defensa y fomento de la fauna del Parque del Tamarguillo Alcosa.
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